18 de julio de 2009

Los elegidos



Para Marta, por nuestra amistad.
Sabado. Noche de verano algo calurosa. Mi marido y yo vamos a cenar a casa de unos buenos amigos. Después de leer un libro a sus niñas, que quedan dormidas en el acto tras un agotador día de pistina (como dicen ellas), nos ponemos a hacer la cena. Y ¡cómo no!, mis ojos se escapan a la librería en la que se mezclan libros de Matemáticas de alto nivel, Filosofía y Literatura. Pido permiso y me pongo a indagar como hago siempre que visito la casa. Marta acaba prestándome dos libros: Los elegidos y Olas.

Escogí Los elegidos por su autor, Chaim Potok. Hace algunos años había leído La promesa, disponible en ediciones Encuentro, y me gustó. Sin embargo, Los elegidos, pese a estar bien escrito y presentar algunos logros notables, me ha parecido más bien una anticipación de lo que luego sería La promesa.
Los elegidos, que se convirtió en bestseller, narra la historia de dos muchachos, Reuven Malter, un judío moderno relativamente bien insertado en la sociedad americana y Danny Saunders, un joven superdotado, hijo de un rabino asideo, enfrentado a la visión del judaísmo que tiene el padre de Reuven.
Enfrentados en un principio por la oposición en la interpretación del judaísmo por parte de sus padres, Reuven y Danny terminan haciéndose amigos a raíz de un incidente en un partido de beisbol, en el que Reuven está a punto de perder un ojo a consecuencia de una bola que Danny le lanza intención.
A raíz de este accidente los dos muchachos intiman e intercambian sus puntos de vista, sus preocupaciones y sus deseos para el porvenir. El padre de Danny, Reb Saunders, espera que su hijo lo suceda como rabino a la cabeza de su secta , pero Danny quiere realizar la carrera de psicología. Por el contrario, Reuven, es un habilidoso con las matemáticas, pero su deseo es convertirse en rabino. Así, en la novela, se presenta un choque entre deseos de padres e hijos, entre sectas del judaísmo, entre formas de entender la educación, y por otro lado se asiste al desarrollo de una profunda amistad entre dos personas que parecían llamadas a odiarse.
El tema del libro es por tanto interesante, como también lo son sus personajes, bien trazados y delimitados psicológicamente. El problema de la novela reside en sus largos pasajes dedicados a la exposición del Judaísmo. Es lógico que, dado el tema que aborda, aparezcan discusiones sobre la interpretación de la Ley y las Escrituras. Sin embargo, en la novela, llegan a resultar excesivas y ralentizan lo que podría haber sido una primera novela de gran calidad.
Con todo la obra alcanzó un gran éxito desde el principio y fue adaptada al cine en el año 1981 y llegó a conseguir importantes premios en el Festival Internacional de Cine de Montreal. El propio Potok apareció brevísimamente en la película interpretando a un profesor.

Un libro que aborda un tema interesante de una manera todavía un poco desmañada y que es superada con creces en La promesa.

1 comentario:

  1. Anónimo7/18/2009

    La verdad, es que me dan ganas de leerlo con este comentario tan bueno. Lo haré en cuanto termine la actual novela. Gracias por la buena exposición.

    ResponderEliminar

ENTRADAS