29 de marzo de 2012

Drácula o el triunfo del amor

A pesar de que algunos amigos consideran que soy una gótica en potencia, nunca me habría planteado la lectura de Drácula de no ser por la estupefacción que mostró un conocido mío al enterarse que no conocía esta novela, muy interesante, según él, desde distintos puntos de vista.
Así que, una vez terminados Los demonios, decidí hincarle el diente a la novela de Bram Stoker. Este autor, nacido en Dublín a mediados del siglo XIX, construye su narración a través de la sucesión de los diarios de los principales personajes que la protagonizan.
En la versión que he utilizado aparece una parte inicial llamada El invitado de Drácula, que algunos consideran de otro autor. En todo caso, la forma y el hilo argumental no se ve alterado de manera sustancial.
Jonathan Harker es enviado por una firma de abogados a Transilvania, al castillo del conde Drácula, que ha solicitado su ayuda para la adquisición de unas casas en Londres. Conforme se va acercando al lugar en el que se encuentra el castillo, Jonathan observa cómo el temor y las supersticiones que las gentes del pueblo tienen hacia algo que no quieren nombrar, va en aumento.
Cuando llega al castillo en plena noche él mismo empieza a sentir algo de temor. Las dudas sobre su huésped comienzan a asaltarlo conforme va notando hechos extraños: nunca lo ve durante el día, no come con él, tiene una fuerza extraordinaria y cada vez le va imponiendo más restricciones a su libertad. Muy pronto Jonathan se percata con quién está realmente y las escasas posibilidades que tiene de escapar de su morada con vida. Esto le preocupa no sólo por él, sino por su su prometida Mina, para la que está llevando el diario con todos los acontecimientos que vive. 
El siguiente diario es el de Mina, que se aparece intercalado con los fragmentos de una amiga suya, Lucy. Mina está muy preocupada por su prometido, que no ha llegado en la fecha prevista a Londres. Para aliviar su espera decide acompañar unos días a  Lucy, que está en un pueblo de la costa. Lucy es una joven cariñosa y dulce que sufre sonambulismo. Una noche sale de la casa. Mina se da cuenta de que no está en la cama y va en su busca. Finalmente la encuentra tumbada en un banco de un cementerio; sobre ella se inclina un hombre delgado, pálido y vestido de negro.
A partir de ese momento Lucy empieza a sufrir una extraña enfermedad. La preocupación embarga no sólo a Mina, sino también a su prometido Edward y a dos antiguos pretendientes, que han quedado cautivados por el carácter de Lucy: el psiquiatra John Seward y el americano Quincey Morris. John al ver el estado cada vez más alarmante de su amiga decide intervenir y llamar a un amigo y colega suyo, el médico holandés Van Helsing, quien tras mantener una conversación con la joven comienza a albergar sospechas sobre lo que le sucede. Entre tanto Mina recibe una carta desde un hospital en la que le informan que su novio permanece ingresado como consecuencia de unas fiebres cerebrales, por lo que decide partir para ayudarlo.


 Éste es un breve esbozo de la primera parte del libro. Me gustaría destacar sobre esta obra una serie de aspectos: por una parte el uso de diferentes perspectivas bajo la forma del diario. El haber empleado este artificio le permite al autor que los personajes se retraten a sí mismos, sobre todo en la primera parte de la obra, cuando todavía ignoran que los va a leer otra persona. Además fuerte subjetividad de un diario permite acentuar la presencia de sensaciones y temores de un modo que incide con más fuerza sobre el lector, que se funde con gran facilidad con los sentimientos de los personajes. Otro acierto es el orden de los diarios, que se van intercalando, con lo que crece la tensión argumental, incrementa el ritmo narrativo y nos permite contraponer las ideas de los mismos para obtener una idea más clara sobre lo que va sucediendo.
La acción se desarrolla fundamentalmente en dos espacios -Transilvania y Londres-, si bien el país del conde será el que funcione como marco de la narración: allí comienza la obra y allí finaliza. Y es que la novela incluye también el viaje de los protagonistas a Transilvania. La sucesión de lugares, la rapidez de las jornadas obligados por la prisa para cercar a Drácula, hacen que el lector no pueda apartarse de la obra. 

Otro elemento que llama la atención es la presencia de rasgos de novela de caballería: cuando los personajes deciden emprender la guerra contra el terrible vampiro, los hombres le piden a Mina que permanezca al margen, que se quede en la casa actuando sobre ellos como la luz de la esperanza y como acicate en el terror. Del mismo modo, los caballeros medievales y renacentistas se enfrentaban a sus enemigos, incluso los más temibles, encomendándose a su dama.
Fundamental en el desarrollo y desenlace de la obra es el amor en todos los sentidos. Si Drácula es un ser diabólico, egoísta, que sólo piensa en sí mismo y que odia al género humano, Jonathan, Mina, Lucy, Edward, Quincey, Van Helsing y John son seres movidos por el amor, la fe en Dios y el deseo de librar a la humanidad de una terrible lacra. La amistad entre ellos, fundamentada en la mutua confianza y la admiración por la virtud, y  el amor por Lucy y por Mina que les une a todos ellos son el motor que les permite avanzar más allá de todo horror por lo desconocido, ignorando cualquier riesgo personal con tal de conseguir la salvación del otro. Ante semejante fuerza, es poco lo que le queda por hacer al terrible conde.
Una novela decimonónica, que podemos inscribir en la parte alta de los bestsellers, con la que los lectores pueden descansar, disfrutar y pasar un poco de miedo.


3 comentarios:

  1. Me gustó mucho. Me ha gustado rememorar la novela a través de esta reseña :D

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    1. Gracias Icíar. A mí la novela también me ha gustado mucho y sobre todo me ha sorprendido, porque sólo conocía la historia del conde a través de las pelis. En general, me gusta más el libro.

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  2. Precisamente, este próximo viernes se cumple el centenario de la muerte de Abraham ("Bram" para los amigos) Stoker.

    La verdad es que tengo pendiente léermela. Me pasa lo mismo: después de mil películas sobre Drácula, me falta leerme la novela. Y otras que tengo "en cola" son, por ejemplo, Fankenstein y el retrato de Dorian Gray.

    Muchas gracias por la recomendación.

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