3 de marzo de 2013

Infancia y arte sazonado con humor y crítica social

Para mis compañeras de biblioteca




Erase que se era un barrio bastante grande. En el barrio había una biblioteca; en la biblioteca, dos salas: una para los niños grandes y otra para los pequeños. La bibliotecaria más sabia se llamaba Carmina. Siempre te podía decir dónde estaba un libro, aunque ese libro estuviera fuera de sitio. La otra bibliotecaria tenía por nombre Bea. También sabía mucho, aunque quizá un poquito menos. Y luego venía Marian, que estaba como aprendiz de bibliotecaria.


Un día, aprovechando que Carmina miraba hacia otro lado (aunque  las veía perfectamente con sus supergafas de ultravisión bibliotecaria), Bea y Marian entraron en la sala donde leían los más pequeños.
Tienes que leer estos libro - le aconsejó Bea a Marian
Marian se sonrió. Eran libros para niños. ¡¡¡Qué le interesaban a ella!!!
Otro día Bea le leyó uno de los cuentos a Marian, y como lo recitaba tan bien, Marian sacó su carné de usuaria y, cogiéndolo en préstamo, se lo llevó a su casa.
El libro todavía está en la casa de la aprendiz de bibliotecas, que busca desesperada en la web una página para comprarlo.

El libro se titula Corre, corre, Mary, corre (ed. Lumen), y está ilustrado con unas magníficas acuarelas, llenas de detalles que permiten mirarlo una y otra vez sin cansarse. Y la historia...es tan vieja como el mundo.
Una mañana cuando Mary se levanta, su marido le avisa que tiene que darse prisa. Está llegando el invierno. A diez grados bajo cero, hay que correr y trabajar mucho: coger habichuelas, recoger tomates, talar arboles, cortar leña, hacer mantequilla y conservas. También hay que cocinar...y recoger el correo para el marido de Mary, que mira cómo su esposa trabaja. ¡¡¡Qué duro es el invierno!!! 
Pero Mary está harta. Es sólo ella la que trabaja y también tiene su genio. ¿Qué pasará? Ahhh, para eso tendréis que venir a la sala la de los niños que hay en mi biblioteca.












































3 comentarios:

  1. ¡Qué buena pinta!

    ¿Por qué te extrañó leer un cuento para niños si a ti te encantan, especialmente por sus ilustraciones?

    Un beso.

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    1. Jamás se me ocurrió entrar en la sala infantil. Creo que ahora no voy a poder salir.
      Un beso para los tres
      Marian

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    2. Preciosas ilustraciones y la historia promete. Lo tendré en cuenta. Gracias, María Ángeles.

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